Françoiz Breut y Ronda

Françoiz Breut y Ronda

Varios han sido los artistas que han pasado por el estudio de dEUS en Ronda, y por nuestro actual Hotel Enfrente Arte. Nuestro hotel está lleno de historia de la música. Como la que leerás en este artículo original indyrock.es.

Fotos: Carlos Sánchez – IndyRock.

Françoiz Breut

Françoiz Breut + Don NinoEl alquimista y la divapor Paco Camero Mesa – IndyRockSala Weekend (Sevilla) 5 de marzo de 2002 Organización: Green UFOs

A Don Nino, o sea a Nicolas Laureau (antes en nlf 3 y en Prohibition, ahora uno de los jefes de Prohibited Records), se le ha llegado a llamar el cantautor del slowcore. Por no llegar al límite de la obcecación etiquetadora, habría que confesar que la música de Don Nino es más bien inclasificable. Lo que sí es cierto es que sus composiciones tienen mucho de deconstructivas; por ejemplo, en algunos trances del concierto la batería (aunque pueda sonar raro) era la que marcaba y creaba la melodía mientras que la guitarra acústica repetía empecinada un determinado acorde y Lory Chunberg (Purr) sacaba del teclado sonidos ambientales, muy atmosféricos.

Tiene también la música de Don Nino algo de progresiva y mucho de introspectiva. Lo primero por los frecuentes cambios de ritmo, lo segundo por las letras y el sentido general que Nicolas Laureau le ha dado a su nueva banda. Cercanos en algunos momentos a ciertas sonoridades jazz y siempre oscuros, muy oscuros, los músicos plantearon un concierto y una música difícil de escuchar, repleta de intrincados ritmos, de manera inteligente: las canciones fueron tocadas de menor a mayor intensidad, de modo que poco a poco los sutiles matices de su música se hicieron más inteligibles. Música arriesgada, valiente y rica interpretada por unos músicos que estuvieron a la altura, sobre todo el batería.Muchos sostienen que Françoiz Breut es la gran diva de la chanson francesa, pero ella es algo más que eso, o al menos no sólo eso.

Ella tiene una voz seductora y preciosa y cuando iba a estudiar Bellas Artes en Nantes se chocó en su destino con Dominique A, etcétera. Aunque la influencia de su ex artístico y sentimental se sigue apreciando con claridad (¡esas guitarras!), Breut parece haber escogido un camino que la lleve a una mayor autonomía creativa. A esa dirección apunta su último disco, “Vingt à trente mille jours”, que parte de unas estructuras muy-de-Dominique A para arreglarlas elegantemente y enriquecerlas con las aportaciones de colegas como Jérôme Minière y Yann Tiersen, entre otros.Esta nueva riqueza de sus canciones se puede advertir claramente en los últimos directos de la de Cherburgo. La música tiene una textura agradable, envolvente, muy compacta, que propicia las condiciones perfectas para que la voz impagable de Françoiz Breut se pasee triunfal y suave sobre una base rítmica extraordinaria y un tratamiento de la guitarra eléctrica sutil y muy bonito, contando además con algunas programaciones. La introducción en el directo de un contrabajo, presente en casi todas las canciones (también se utilizó un bajo eléctrico, pero sólo en algunas), confirió a la música un toque de elegancia y distinción, permitiendo que los mismos temas registrados en estudio se mostraran mucho más compactos, más contundentes, menos vacíos si se quiere.

Las expresivas manos de la cantante mecían la música y su cara denotaba una bonita complicidad con los músicos. De su primer disco se tocaron seis canciones: aunque cabría destacar la simpática versión, ligeramente aflamencada, de “My wedding man”, tampoco se podría olvidar la preciosa “Tarifa”, ni “Ma colère”, ni la sugerente y delicada “Everyone kisses a stranger”. Del último sonaron todas extraordinariamente, aunque por destacar alguna de ellas podríamos hablar de “Sans soici” (el clásico de Peggy Lee) o de “Si tu disais”.


Françoise Breut


FRANÇOIZ BREUT, 30 años, un hijo, dibuja y canta. ¿Por dónde comenzar? Por el principio: crece en Cherbourg, trasladándose después a Nantes para seguir los cursos de la Escuela de Bellas Artes. Sus gustos van desde el precursor del cómic Winsor McCay al pintor Jérôme Bosch, pasando por la ilustradora Nicole Claveloux o el flamenco Rubens. Como atestiguan sus dibujos, ama lo que está repleto de detalles. ¿Podríamos decir Rococo? Ella está de acuerdo, podemos decirlo. En 1990 se cruza en el camino de Dominique A, quién le da ánimos en sus ganas de cantar nacidas de la escucha de los discos de Leonard Cohen y Neil Young, entre otros.

Así pues, al principio FRANÇOIZ BREUT acompaña en escena a Dominique A, para más tarde participar en algunas de las canciones de sus discos. Paralelamente, continúa dibujando y exponiendo, en Bruselas y en Nantes. Su especialidad: los libros – objetos, los cuales dibuja hoja a hoja. En 1997 se lanza al vacío y graba un álbum bajo su propio nombre: FRANÇOIZ BREUT. Dominique A firma las letras y la música. Ambos lo defienden en una gira de 27 fechas. Durante ese tiempo, el álbum hace su camino, publicándose en Inglaterra (Bella Union) y en España (Green Ufos). Al otro lado del Atlántico, los Walkabouts versionean “Everyone Kisses a Stranger”, Calexico hacen suya “Ma Colère” y Howe Gelb (Giant Sand) le dedica una canción , simplemente llamada “Letter to Françoise”.De John Peel a Tindersticks, pasando por Swell, el reconocimiento no se hace esperar. Después una pausa. Un bebé, un tornado rubio llamado Youri (el futuro dirá si predestinado para el espacio o para el fútbol).

Mientras el pequeño duerme la siesta ella realiza trabajos de ilustración. Un primer libro en la editorial Nathan, “La mer a disparu” (texto de Michel Piqueman), y un segundo en proyecto, “José Lhermitte”. En 1999, tras haber sido llamada por Louise Attaque para un dúo en la canción “La Plume”, arremete el proyecto de un segundo disco para el que pide que se le propongan canciones. Responden a dicha llamada Jérôme Minière, el grupo Perio, Katerine, Philippe Poirier (de Kat Onoma), Isabelle (del grupo marsellés John), y por supuesto Dominique A. Escucha, escoge y se viene a España, a Ronda, al estudio del grupo Deus para grabar las composiciones que más le han llegado. Allí se reúnen Luc Rambaud (órgano y teclados), Sacha Toorop (batería) -ambos pertenecientes a la banda de Dominique A-, Gaetan de The Little Rabbits (bajo), el propio Dominique A (guitarra y coordinador de la producción), y también Yann Tiersen (vibráfono y arreglos), Pierre Bondu y Fabrice de Autour de Lucie (ambos encargándose de los arreglos de cuerda y metal), Isabelle de John (guitarra), Katerine (guitarra y moog) y Joey Burns de Calexico (voz inglesa en “La Chanson d’Hélene).

Es al productor Fabrice Laureau, quién llamó la atención de Dominique A tras su trabajo en el álbum de Herman Düne, a quién se le ha confiado la realización del disco, así como a Craig Schumacher, el ingeniero de sonido de Calexico. El resultado refleja el deseo manifiesto de cambiar de ritmos y de temas: contrariamente a su predecesor que se inscribía en una vena monocromática y melancólica, el nuevo álbum de FRANÇOIZ BREUT es abierto y variado. Sorprende por su riqueza, comenzando por la belleza de los arreglos de cuerda que acompañan al disco, como por su originalidad, desde “L’Origine du Monde”, un texto escrito por Katerine a partir del famoso cuadro de Coubert, a la versión de “La Chanson d’Hélene” (el tema de la película “Les Choses de la Vie”) pasando por un clásico de Peggy Lee, una de las reinas del swing americano (“Sans Souci”). Detrás de las canciones, se descubre la inspiración de la interprete: una voz que se apropia de las letras que ella ha elegido y de las cuales ella reivindica cada sílaba. No nos sorprenderemos si ella las interpreta en directo, ya que a partir de ahora también les pertenecen.Pero ya otro proyecto se dibuja: asociar a este segundo álbum su otra pasión, el dibujo.

FRANÇOIZ trabaja en una nueva exposición poniendo en escena extractos de su trabajo, sea bajo la forma de una ilustración, sea bajo la de un libro – objeto. Al lado de cada realización, unos cascos permitirán escuchar la canción que le corresponda, asociando música con imagen.La creíamos discreta y la descubrimos con su corazón dilatado, viviendo plenamente sus aspiraciones artísticas, y más que nunca deseosa de compartirlas. Apostamos a que los talentos de esta joven mujer de hoy en día no tardarán en revelarse.”Vingt a trente mille jours” está distribuido en exclusiva en España por GREEN UFOS.Aunque los anteriores trabajos de Françoiz Breut y Dominique A fueron publicados por Lithium Records, este nuevo disco de Françoiz Breut aparece en la compañía francesa Labels.

Artículo publicado por la Revista IndyRock.es